Chayei Sarah 2024

Jayei Sará - (La vida de Sara)

Porción de la Torá: Jayei Sará (La vida de Sara)

Lectura de la Torá: Génesis 23:1-25:18

Lectura Profética: 1 Reyes 1:1-31


“La fe a veces requiere acción”


En la parashá de esta semana, Sara muere y Abraham reconoce que el pueblo de la promesa necesita una nueva matriarca. De manera similar, el pasaje profético habla de la muerte inminente del rey David y de la necesidad de un nuevo rey. Aunque ya se había decidido que Shlomó (Salomón), hijo de David y de Bat-Sheva, sería el próximo rey, Adoniyahu decidió tomar el trono. El profeta Natán y Bat-Sheva conocían la verdadera voluntad de David, quien en este momento estaba anciano, débil y postrado en cama. ¿Qué debían hacer Natán y Bat-Sheva? Su respuesta es un buen ejemplo de que confiar en HaShem no significa esperar sin hacer nada, creyendo que Él mismo resolverá el problema. Muchas veces la fe implica responder y hacer lo que está en nuestras manos para solucionar la situación.


Fue Natán quien, al enterarse del intento de Adoniyahu por apoderarse del poder, fue a hablar con Bat-Sheva y la aconsejó sobre las acciones que debía tomar.


“Natán habló a Bat-Sheva y dijo: ‘…Así que ven ahora, y te aconsejaré para salvar tu vida y la vida de tu hijo Shlomó’”. —1 Reyes 1:11-12


Cuando uno lee el relato bíblico sobre este asunto, queda claro que Natán ideó un plan para convencer a David de que debía actuar y hacer valer su decisión previa de que Shlomó sería su heredero. De hecho, Natán organizó una conversación entre David y Bat-Sheva, en la cual él interrumpiría su reunión con la noticia de que Adoniyahu había tomado el trono. Las acciones de Adoniyahu iban en contra de la promesa que David acababa de reconfirmar a Bat-Sheva de que Shlomó reinaría después de él. Ahora David estaría obligado a actuar para cumplir su palabra.


Me gusta este pasaje porque habla con fuerza a quienes dicen: “Estoy confiando en Dios”, cuando en realidad simplemente son demasiado perezosos como para tomar acción para defender lo que es correcto. Muy a menudo he visto la maldad prosperar debido a una comprensión incorrecta de la espiritualidad.