Noach 2025

Noach

Porción de la Torá: Noach

Lectura de la Torá: Génesis 6:9-11:32

Lectura Profética: Isaías 54:1-55:5


“La Restauración de Israel es Vital para el Establecimiento del Reino”


En el escrito profético de esta semana se observa una transformación. Así como en la porción de la Torá hay un nuevo comienzo después del diluvio, la porción profética habla también de un nuevo comienzo, es decir, el establecimiento del Reino de D-os. El punto que debe subrayarse es cómo se enfatizan la tierra y el pueblo de Israel. Isaías habla de un cambio dramático que va a suceder con Israel. Después de un largo período de exilio y relativa insignificancia, Israel volverá a ser el centro del plan de D-os. Durante este tiempo de exilio, Israel estaba, por supuesto, triste y abatido. Pero ahora, el profeta dice: “Canta, prorrumpe en alegre canto y regocíjate…” Isaías 54:1. Isaías utiliza la imagen de una mujer estéril que se lamenta por su falta de hijos, para luego llenarse de gozo porque, al final, sus hijos son más numerosos que los de la mujer fértil. ¿Qué produjo esta transformación? Fue la fidelidad de D-os para guardar el pacto con Su pueblo.


Este escrito profético es solo uno de los muchos ejemplos bíblicos de cómo, en los últimos días, Israel no se convertirá en una nación más pequeña (geográficamente), sino que, por el contrario, D-os ordena: “ensancha el lugar de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas…” Isaías 54:2. Isaías utiliza el mismo lenguaje que Moisés usó cuando D-os habló con Jacob durante la visión de la escalera: “te extenderás al sur y al norte, porque tu descendencia heredará naciones y ellas repoblarán las ciudades asoladas.” Isaías 54:3. No creo que sea casualidad que casi todas las naciones, junto con las Naciones Unidas, se opongan con vehemencia al movimiento de asentamientos de Israel. Este es un ejemplo perfecto de cómo los caminos de D-os no son los caminos del hombre. Esta sección de Isaías habla de un mandato bíblico: es necesario que las ciudades antiguas de Israel sean repobladas y habitadas antes del establecimiento del Reino de D-os. Por eso no sorprende que los políticos del mundo se opongan tan fuertemente a que estas ciudades sean restablecidas y pobladas con personas judías.


Esta oposición es paralela al mismo tipo de incredulidad que caracterizó a la gente del mundo en los días de Noé. Muchos pensarán que esto es una simplificación excesiva, pero lo que estoy a punto de decirles es el mensaje central de por qué los sabios vinculan este pasaje de Isaías con el relato de Noé y el diluvio. Aquellos que se oponen a los propósitos de D-os con Israel en los últimos días serán arrastrados por un diluvio de Su ira, y D-os comenzará Su Reino con quienes respondieron a Su plan con la fe de Noé. Esta es la declaración que quiero que escuchen de mí en este blog: el mismo Espíritu que ofrece y capacita a una persona para aceptar el Evangelio de Yeshúa traerá el cumplimiento de los propósitos de D-os con Israel. Que un creyente no logre ver las innumerables veces que Israel es enfatizado en las Escrituras en relación con los últimos días y el plan final de D-os es algo inconcebible.


Obviamente, uno no es salvo por tener una buena teología respecto a Israel, sino por aceptar el plan de salvación de D-os, el cual se centra en la muerte, sepultura y resurrección de Yeshúa. Es decir, Su muerte sacrificial por el pecado del hombre y Su resurrección, que da testimonio de la victoria de la gracia de D-os por medio de la fe. Sin embargo, ¿no parece extraño que el mismo Espíritu que produce la regeneración guarde tanto silencio respecto al énfasis del ministerio de Yeshúa, es decir, el Reino? Mi punto es este: los creyentes son llamados una y otra vez en las Escrituras a tener una mentalidad orientada al Reino. ¿Cómo es posible que alguien tenga una mentalidad orientada al Reino y, sin embargo, sea indiferente a una parte integral y a una promesa de ese mismo Reino?